VANITY FAIR (1991, DEMI MOORE)

Esta portada de 1991, fotografiada por la reconocida fotógrafa annie leibovitz, mostraba a una demi moore muy embarazada posando desnuda. Fue una imagen innovadora y controvertida en su momento, ya que celebraba el embarazo de una manera audaz que los medios convencionales rara vez habían hecho antes. Provocó una amplia conversación sobre el embarazo, la imagen corporal y el empoderamiento de las mujeres. Además, hizo una declaración cultural significativa al desafiar las normas sociales y tabúes en torno a la representación de mujeres embarazadas. Demi Moore estaba en la cima de su carrera cuando se publicó esta portada, lo que aumentó su impacto. Su disposición a posar de manera tan íntima y vulnerable capturó aún más el interés del público y añadió una capa de audacia y autenticidad a su imagen pública. El hecho de que fuera la habilidad fotográfica y la visión artística de Annie Leibovitz lo que jugó un papel crucial en el éxito de la portada. La imagen es a menudo elogiada por su elegancia y la forma en que equilibró con buen gusto la crudeza de la desnudez de Moore con la belleza de su embarazo. Sin embargo, también fue criticada por ser demasiado provocativa o inapropiada.
Esta amplia gama de respuestas ayudó a consolidar el lugar de la portada en la historia de la cultura pop, ya que continuó siendo discutida y referenciada en los años posteriores a su lanzamiento.
VOGUE (1990, SUPERMODELOS)

Una de las portadas más icónicas de Vogue es la de enero de 1990, realizada por peter lindbergh. Cinco de las modelos más destacadas de la época aparecieron en esta portada: naomi campbell, linda evangelista, tatjana patitz, christy turlington y cindy crawford. Esta imagen ha sido citada como el nacimiento de la era de las 'supermodelos' en la moda.
Al enfatizar la autenticidad y las personalidades únicas de las modelos en lugar de una belleza pulida e idealizada, el enfoque de Lindbergh para esta portada estableció un nuevo estándar en la fotografía de moda. Inspiró un cambio hacia un estilo más natural y espontáneo en las décadas siguientes, y tuvo un impacto duradero en la fotografía de moda.
VANITY FAIR (1997, PRINCESA DIANA)

La edición de julio de 1997 de Vanity Fair con princesa diana es una de las portadas más icónicas de la revista. Fotografiada por mario testino, esta portada fue una de sus últimas sesiones oficiales antes de su trágica muerte en agosto de 1997. Las fotos mostraban a Diana de manera alegre y relajada, capturándola en un estado de nueva independencia y felicidad tras su divorcio del príncipe Carlos. El artículo principal que la acompañaba destacaba sus esfuerzos por redefinir su vida después del divorcio, enfocándose en su trabajo humanitario y su deseo de una vida más privada. En el momento de la sesión, estaba involucrada en la subasta de muchos de sus vestidos icónicos para recaudar fondos para la caridad, simbolizando una ruptura con su pasado y un paso hacia un nuevo comienzo.
Esta edición de Vanity Fair se recuerda no solo por su momento conmovedor, sino también por su retrato sincero e íntimo de Diana, que contrastaba fuertemente con la cobertura mediática sensacionalista que había soportado.
ROLLING STONE (1999, BRITNEY SPEARS)

La portada de abril de 1999 de la revista Rolling Stone presentó a britney spears por primera vez. Britney Spears tenía solo 17 años en ese momento y fue fotografiada de manera provocativa, vistiendo lencería y posando en una cama rodeada de muñecas y un teléfono. La imagen era altamente sexualizada, lo que muchos críticos consideraron inapropiado dada su edad. La portada fue realizada por el reconocido fotógrafo david lachapelle, y aunque se pretendía presentar a Britney de una manera sexy y madura, generó una fuerte reacción negativa por la sexualización evidente de una menor.
Además, Britney reveló más tarde que se sintió manipulada durante la sesión, afirmando que era demasiado joven para comprender completamente las implicaciones de las fotos y que se sintió "engañada" por el fotógrafo. Esta sensación de explotación añadió otra capa a la controversia, destacando problemas de consentimiento y la objetivación de jóvenes celebridades femeninas.
TIME MAGAZINE (1997, ELLEN DEGENERES)

La portada del 14 de abril de 1997 de Time Magazine, con ellen degeneres y el titular "sí, soy gay", marcó la salida pública de Ellen como lesbiana, convirtiéndola en una de las primeras celebridades importantes en hacerlo en ese momento. Este anuncio coincidió con la salida del armario de su personaje en su programa de televisión, Ellen, en el ahora famoso "el episodio del cachorro".
Para Degeneres, quien sintió que era necesario vivir auténticamente a pesar de los riesgos, la decisión de salir fue tanto personal como profesional. La reacción fue mixta: aunque fue un momento revolucionario para la visibilidad LGBTQ+ y recibió mucho apoyo de la comunidad LGBTQ+ y sus aliados, también provocó una cantidad significativa de críticas. Algunos anunciantes retiraron su apoyo a su programa y Degeneres enfrentó un período de dificultades profesionales, incluyendo la cancelación de su programa después de la quinta temporada debido a la caída de audiencia y por ser considerada "demasiado gay" por algunos críticos.
A pesar de la reacción negativa inicial, este acto valiente tuvo un impacto significativo en la representación LGBTQ+ en los medios y abrió el camino para una programación más inclusiva.
cláudia cavaleiro la editora en jefe del editorial CINCO. Nacida en el 82 en Coimbra, es licenciada en filosofía por la Universidad de Coimbra. Apasionada por los libros y podcasts de una manera geek, siempre encuentra algo interesante para investigar. Le encanta concienciar sobre problemas sociales y disfruta trabajar en CINCO.
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